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Proceso de descubrimiento de un fármaco
El paciente es la razón de ser de todos nuestros trabajos de investigación llevadas a cabo por los Institutos Novartis de Investigación BioMédica, (o NIBR por su nombre en inglés) para descubrir nuevos medicamentos. Los científicos determinan las enfermedades sobre las cuales concentrar los esfuerzos de investigación, en base a dos preguntas: ¿nuestro conocimiento de la causa o el mecanismo responsable de la enfermedad es suficiente o puede ser mejorada?, y ¿la enfermedad en cuestión constituye una necesidad médica no satisfecha, esencial para el bienestar del ser humano? Si la respuesta a estas dos preguntas es “si”, NIBR elabora un programa de investigación con el fin de comprender mejor la enfermedad y encontrar un tratamiento efectivo.
En Novartis, la ciencia del descubrimiento precoz determina las causas de una enfermedad a nivel molecular, basándose en los propios descubrimientos de la compañía y en la colaboración con científicos de un gran número de instituciones de todo el mundo. Buscamos pistas tanto en la experiencia que los pacientes tienen de su enfermedad como en el compendio de conocimientos médicos reunido durante siglos, junto con los cada vez mayores conocimientos de la biología y la genética humana.
Selección de blancos terapéuticos y de compuestos
El desarrollo farmacéutico tradicional se basa fundamentalmente en identificar “objetivos” terapéuticos adecuados, como genes o proteínas aislados. A medida que han aumentado nuestros conocimientos sobre biología humana, también hemos ido comprendiendo mejor lo que entendemos por objetivos terapéuticos para el descubrimiento de fármacos. De hecho, ahora sabemos que un objetivo podría ser toda una vía (pathway) de proteínas que interactúan entre sí, que a su vez podría estar en la base de varias enfermedades diferentes y aparentemente no relacionadas. En consecuencia, concentramos nuestros esfuerzos en descubrir o incluso inventar compuestos que puedan modificar el mecanismo causante de la enfermedad, tanto si se trata de una proteína única o de una vía compleja de proteínas, para lograr que recupere su función normal.
Validación de objetivos y optimización de compuestos
Una vez que se han identificado un objetivo terapéutico y un compuesto adecuado, los objetivos se “validan” rigurosamente (es decir, se demuestra su participación en el estado patológico) y los compuestos se “optimizan” (es decir, se modifican para aumentar su eficacia y para disminuir los posibles efectos secundarios). Las herramientas de la química y de la biología modernas se unen en estas fases para brindarnos los mejores candidatos para los fármacos del futuro.
Estudios de evaluación (prueba de concepto / “proof of concept”)
Tras la validación y la optimización, es clave testar en pacientes tanto los compuestos que elaboramos y los mecanismos u objetivos identificado antes de completar el desarrollo. A partir de los datos preclínicos y clínicos y de la experiencia extraída de ambos, trabajamos junto con nuestros colegas de Desarrollo para realizar estudios clínicos de Prueba de Concepto (Proof-of-Concept, PoC). Estos ensayos, que se practican con un número reducido de pacientes, tienen por finalidad facilitar información inicial sobre la eficacia y la inocuidad del compuesto seleccionado, así como validar nuestro conocimiento del mecanismo en cuestión.
Perspectivas
Este proceso que va desde la identificación del objetivo hasta los ensayos clínicos de “prueba de concepto” lleva varios años. Sin embargo, gracias a los avances efectuados en genómica y en química, dicho proceso se está acelerando.
La focalización de NIBR en las necesidades no satisfechas al inicio del proceso y nuestros ensayos rigurosos de “prueba de concepto” tiene finalmente por meta reducir los riesgos al máximo y conseguir mejores medicamentos.


